Para mi es muy difícil ponerle palabras a la Gestalt. Es un aprender a vivir conmigo misma y con el entorno, de dentro a fuera. Es un darme cuenta a través de los sentidos de lo qué me pasa, cómo y dónde lo siento.

Un largo viaje a realizar. Un descubrirnos a nosotros mismos. Un darse cuenta en el aquí y ahora de lo que pensamos y sentimos íntegramente en nuestro ser. Un camino hacia la sanación. Un remover todo lo que tenemos y somos. Un lograr contacto presente con el ambiente y una retirada a tiempo. Un camino hacia la autosuperación personal. Un camino hacia nuestro reencuentro, hacia nuestra esencia, hacia el conocimiento, comprensión y eliminación de nuestras máscaras y corazas.

La Terapia Gestalt se fundamenta en el acompañamiento a la persona, sin interpretaciones, permitiendo el dejarse sentir y el descubrimiento de lo que somos bajo todos esos patrones de comportamiento adquiridos y de defensa. No trata de averiguar las causas, del por qué, sino de ver lo obvio y entenderlo para poderlo transformar o aceptar con toda consciencia.

Se trabaja básicamente con tres técnicas:

  • Supresivas: ayuda a enfrentar lo que hay en el Aquí y Ahora, evita el escape y la deflacción como los “debería..”, “si pudiera”, “no se”, las risas incoherentes..
  • Expresivas: ayuda a expresar y a soltar lo que hay en el Aquí y Ahora
  • Integrativas: ayuda a resolver los conflictos internos que aparecen en el Aquí y Ahora

Son algunos ejemplos:

  • Interpretación de los sueños
  • Sillas calientes o juego de roles
  • Teatro, exageraciones, interpretaciones..
  • Técnicas corporales como 5 Ritmos o Río Abierto
  • Conectar con la espiritualidad o lo transpersonal
  • Meditación activa y pasiva
  • Trabajo con la voz
  • Dinámicas de grupo